Durante dos días REFORMA convivió con el personaje político del momento, un hombre de 51 años cuya bebida favorita es el agua de jamaica y que vive en un hotel de la Colonia Juárez, donde paga poco menos de mil pesos por noche.
El mismo que cena avena con pan de dulce y que es el Delegado electo de una demarcación con 1.9 millones de votantes y que maneja un presupuesto de 3 mil 76 millones de pesos al año.
En dos días, el militante del PT acudió a reuniones con vecinos, a entrevistas en medios y recorridos por colonias de la delegación que ganó, pero que no está destinado a gobernar.
Siempre cerca de él, dos colaboradoras que manejan su agenda y fungen como sus estrategas: Liliana Rodríguez y María Teresa Torres, ligadas en el pasado reciente a la corriente perredista Nueva Izquierda, en la que "Juanito" también militó.
También está su hijo Carlos, politólogo de la UNAM, quien es su asesor.
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Rafael Acosta ha ganado peso. Sobre su camisa azul, nueva, se le asoma una barriga que sostiene con el cinturón y un pantalón negro, también de reciente adquisición.
Pero también ha ganado confianza. Aunque él dice que no ha cambiado, y lo justifica porque un fin de semana antes atendió su paletería como si nada estuviera ocurriendo en su vida.
"Es cuando baja un poco la chamba y ahí estuve; y hay que lavar la ropa; me la compro en el Centro, en las ofertas", confiesa el político hoy por hoy más solicitado de la Ciudad de México, él dice que de todo el País y hasta de otras partes del mundo.
"Juanito" se levantó a las seis de la mañana para arrancar uno más de sus días con agenda apretada, desde que, efectivamente, ganó la Jefatura Delegacional.
Esta entrevista es la séptima que el petista sostuvo con distintos medios de comunicación en un mismo día. Todos quieren saber lo mismo: se va o se queda.
Se sienta a la esquina del sillón, saluda a todos los que pasan, le dan las buenas noches, está a punto de entrar a una reunión con integrantes del Partido del Trabajo en el DF en el restaurante del hotel, pero antes responde.
Si te quedas en la delegación, ¿es traicionar? No, para nada es traicionar. Es defender los derechos de uno, defender el triunfo que me dio la gente. La gente supo por quién votaba y reconoció que yo era el candidato y votaron por mí. Ahí yo comparto los votos con Clara Brugada y Andrés Manuel López Obrador, les doy el porcentaje de un 20 por ciento a cada uno y el 60 para mí.
Entonces, ¿por qué no te quedas? Porque hay un compromiso y ese compromiso hay que cumplirlo.Pero sí quieres quedarte...Claro que me gustaría quedarme, pero hay un compromiso y ese compromiso se cumple y yo lo voy a cumplir como he cumplido todos mis compromisos.
Si no lo haces, no te quita nada...Claro que no me quita nada, ¡al contrario!, pero hay que cumplir los acuerdos, como siempre lo he hecho.
Si pides licencia, ¿vas a trabajar por una diputación?Voy a trabajar por una diputación local o federal o a lo mejor empiezo a trabajar por la Jefatura de Gobierno.
Dices que vas a estudiar... Voy a terminar mi prepa y después voy a estudiar la carrera de licenciado en Derecho Penal.¿Quieres ser abogado?Sí, quiero ser el defensor de los humildes. Hay muchas personas que los acusan de cualquier cosa y ni han hecho nada, 'namás' porque no tienen el recurso para contratar un abogado están encerrados. Quiero trabajar por la gente más desprotegida.
¿Hay muchos 'Juanitos' en los partidos políticos?Pus a lo mejor sí hay muchos Juanitos, pero no se han dejado ver. Yo me dejé ver porque la gente me recomendó: ¡vayan con Juanito!, si tienen un problema de drenaje, él les echa la mano. Que había una persona de la tercera edad que estaba mala, decían: ¡vayan con Juanito!, él les echa la mano en la delegación.
¿Tú eras un operador del PRD?Sí, yo trabajé para René Arce, para Víctor Hugo Círigo, para Horacio Martínez Meza, para Silvia Oliva; sí, les di muchos votos y yo he hecho gestión sin estar en partidos políticos ¡eh!
Da detalles: cada Día del Niño o de las madres, por iniciativa propia y con el afán de acrecentar su liderazgo, "Juanito" invierte su dinero (500 o mil pesos) para comprar pelotas, juguetes o presentes, los cuales regala con su distintivo. A veces un poema, otra veces sólo su apodo escrito sobre el obsequio. Así la gente lo fue identificando.
La plática avanza y "Juanito" se va desnudando. La sensación de sentirse como en casa le permite hablar por primera vez de temas difíciles.
¿Cómo te trataron el día de la elección?Bien, en ese día me trataron muy bien.
¿Y antes?Antes hubo pequeñas cosas en la campaña que no me gustaron, que por ejemplo que mi propaganda desapareciera.
¿Y por qué no lo hiciste público?No, pues yo le dije a Clara (Burgada): oye Clarita no se vale que estén quitando mi propaganda y la tuya sí está; cómo es posible que a los eventos que íbamos, yo mandaba a llenar de propaganda y nada más estaba la suya. También otra cosa es que cuando acepto, quitan mi propaganda y aparece ella con López Obrador.
¿Fue justo?No fue justo, porque yo digo que si yo era el candidato, se me tenía que haber respetado, pero bueno, ahí pusieron a Clara Brugada. De todos modos ahora la popularidad la tengo yo, Clara no. La he rebasado en todo.
Cuando ibas a los eventos con López Obrador, ¿estabas nervioso o no te dejaban hablar?Estaba yo nervioso, acepta después de un prolongado silencio.
Hay quien dice que no te dejaban hablar...Estaba yo nervioso.
¿Querías decir otra cosa?Más bien te pones nervioso por ver tanta gente, por la presión que tienes.
¿Te gustó pedir el voto a nombre de Clara Brugada?Yo lo quería pedir por mí, como era normal, pero bueno, fue un compromiso y ahora voy a cumplir.
¿Te arrepientes? No, no me arrepiento, simplemente no vuelvo a hacer la misma babosada, porque eso de declinar o que tengas que pedir el voto para otra persona creo que está canijo, mejor no compito, no participo y que ella (Clara Brugada) participe por sí misma.¿Cómo te sientes cada vez que miras en televisión lo que pasó aquella noche del 16 de junio?Recuerdo y digo: ¡La regaste, Juanito, la regaste al aceptar eso!, pero ni modo, es un acuerdo y hay que cumplirlo.
Estabas emocionado, ¿no?Pues me veía emocionado.
Esa noche Andrés Manuel López Obrador no se sabía tu nombre...Se le olvidó...
¿O quieres pensar que se le olvidó?Yo digo que se le olvidó porque sí lo sabía, yo había estado con él muchas veces.
¿Sigues pensando lo mismo de López Obrador?Pues es un luchador social, un líder de masas, no le he visto desde que se fue a Oaxaca.
¿Piensas lo mismo?, ¿era tu ídolo? Era... era mi ídolo, ya lo veo como cualquier otra persona.¿Qué te hizo cambiar?Ya lo veo como cualquier otra persona, pero sigo leal al movimiento.
¿Pero qué te hizo cambiar, ver que se reían de ti esa noche?Fueron varias cosas, pero ya ni recordarlo, ya pasó.
¿Fue cuando te hicieron protestar públicamente?Pues a lo mejor algo hay de eso, pero ni modo, vamos a seguir adelante, porque no dependo de nadie, no necesito que nadie me levante la mano, al contrario, ellos van a necesitar que yo los apoye, que yo les levante la mano.
¿Cuándo te diste cuenta que te habías equivocado?Pus cuando andábamos en la campaña. ¡Pero ya!, se hizo un acuerdo político y voy a cumplirlo.
¿Alguien te está hablando al oído y te dice todo esto?No, simplemente porque dicen que se acercan los panistas, los priistas, ¡que quién sabe qué!; no es necesario que yo los busque, ellos solitos se acercan y sí me han ofrecido: 'Juanito, si quieres yo te apoyo', pero no, yo sigo siendo leal.
¿Priistas y panistas te están buscando?Sí, me han hablado. Pero Juanito es leal al movimiento.
¿Pero qué, les dices gracias?Claro que les doy las gracias, yo sé que si en cualquier momento el Partido del Trabajo no me apoya pero, ¡ni me importa!, me voy por la libre, el PRI, el PAN me abren las puertas o el PRD, y eso que renuncié ayer; el Verde Ecologista.
Tener un Juanito en sus filas es garantía de muchos votos, te hablo de miles de votos.SACATRIPAS CO-MENTA:
Damos la bienvenida de vuelta a AIRA, comentadora distinguida y fundadora de este blog. La saludamos desde este post dedicado a Juanito, quien es la inspiración en turno de los moneros en turno que hacen trizas al pelele de ocasión por sus locuras de las que, seguramente, para nada es culpable el titiritero.