lunes, 23 de agosto de 2010



Sufren en China embotellamiento épico
El tráfico discurre tan lento que muchos abandonan sus vehículos para jugar una partida de cartas, un ajedrez o una siest.

Ángel Villarino / Corresponsal REFORMA.com
Beijing, China (23 agosto 2010).- ¿Y si el atasco que me tiene atrapado en mitad de la autopista durase para siempre? El cineasta Luigi Comencini planteó este escenario en una divertida película protagonizada por Fernando Rey hace 20 años, llamada "L'ingorgo" (El atasco).

Una vez más, la realidad alcanza la ficción en China, donde miles de conductores se encuentran en estos momentos atrapados en el que quizá sea el peor embotellamiento de todos los tiempos.

Desde el 14 de agosto, forman una caravana de casi 100 kilómetros, que atraviesa tres regiones y va a morir a las puertas de la capital.
Algunos camioneros han pasado ya varias noches prácticamente parados.

El tráfico discurre tan lento que muchos abandonan sus vehículos para jugar una partida de cartas, un ajedrez o una siesta al fresco en el acotamiento.

Los chinos son un pueblo sufrido y acostumbrado a largas esperas. De modo que los ánimos no decaen, ni tampoco se han organizado grandes protestas.

En declaraciones a la prensa local, hay incluso quien bromea pidiendo que el Gobierno organice conciertos de música o espectáculos para hacer más llevadera la espera.
Fuera de bromas, otros reclaman que las autoridades les proporcionen al menos agua y comida. Ahora mismo el abastecimiento está en manos de improvisados comerciantes ambulantes que vienen de aldeas y ciudades colindantes.

Entre ellos, denuncian los conductores, hay quien está haciendo su particular "agosto", cobrando cifras desorbitadas por botellines de agua y platos de tallarines y arroz frito, que además llegan a la carretera fríos.

El Gobierno ha desplegado 400 policías, pero no parece suficiente para atender la emergencia.

SACATRIPAS COMENTA:

A los chilangos no nos sorprende lo que les pasa a los chinos, acá sucede lo mismo en este valle de lágrimas poseído por los demonios del bacheo y la repavimentación. Ebrard odia a los chilangos, nos aborrece, nos quiere ver sufrir, no quiere que seamos felices, nos quiere ver llorar sangre y vomitar bilis. Por eso, es cuestión de horas o quizá minutos, o quizá segundos para que el destino nos alcance. Hoy en el regreso a clases, la gran Babilonia chilanga se volvió la sodoma y gomorra de la vialidad donde abordo de nuestros carritos, a bordo del metro, del micro, del bicitaxi o del taxi pirata somos devorados todos los días por el monstruo del tráfico que nos deglute lentamente, lentamente, disolviendo nuestra paciencia en smog y mentadas de madre con el claxon del de atrás.

5 comentarios:

Tu infierno dijo...

mmm mi día estuvo bastante tranquilo. cero mentadas de madre.

Fraga dijo...

Ya ensalada de locos planteó la misma situación en los setentas no? cuando la gente se quedaba por años atorada en el viaducto pero re bien que se lo tomaban.

Zed dijo...

Con la ciudad abierta en canal como puerco, y más a mí que me tocan las obras de la linea 12 a 10 pasos de mi hogar... las mentadas de madre, las piedritas en el hígado y las blasfemias son de todos los días...

entropia dijo...

No olvides las mentadas en el blog, estimado zed.

Todas las ciudades están en mayor o menor grado así y mientras nadie declare una "guerra" contra la mafia del transporte, se seguirá sufriendo.

Zed dijo...

Entropia:

Pero las del blog hasta se disfrutan. Total, mi madre, ¿qué culpa tiene de tener un hijo como yo? Mira que se cabreen como en el tiempo de los clones, cuando les pisabas un cayo, jajajaja... priceless.