MAL FIN

Acabaron tres días en que Calderón usó todo el poder del estado para que los mexicanos gastaran sus ahorros acumulados, producto de sus muchos empleos, estupendos salarios y generosos bonos trimestrales. Igualmente, el intenso esfuerzo presidencial se centró en convencer a los burócratas para que la parte proporcional del aguinaldo que les dieron no lo mandaran a la banca suiza, ni compraran acciones de las petroleras árabes; los exortó a invertir en México derramando sus dineros en los centros comerciales.
Obedientes, los mexicanos asaltamos tiendas y almacenes. Por tres días vivimos la euforia del consumismo de países del primer mundanal...
Hoy, confiamos en la Morena del Pejeyac para que gane nuestro Rayito de Esperanza y así poder pedirle que presione a los bancos para que nos condonen las deudas en las tarjetas de crédito, o que el gobierno nos dé un aguinaldo mensual durante todo su sexenio...si no, no salimos de la endeudada que nos pusimos en este Buen Fin.
Obedientes, los mexicanos asaltamos tiendas y almacenes. Por tres días vivimos la euforia del consumismo de países del primer mundanal...
Hoy, confiamos en la Morena del Pejeyac para que gane nuestro Rayito de Esperanza y así poder pedirle que presione a los bancos para que nos condonen las deudas en las tarjetas de crédito, o que el gobierno nos dé un aguinaldo mensual durante todo su sexenio...si no, no salimos de la endeudada que nos pusimos en este Buen Fin.