
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, encargado del lanzamiento de la primera bola del Clásico Mundial de Beisbol, fue recibido por una tremenda silbatina y un gran abucheo en el Foro Sol. El Universal.com.mx
SACATRIPAS CO-MENTA:
¡Qué bonita foto! Nótese el dramatismo que refleja el rostro del secretario al realizar el lanzamiento, pareciera que estuviera haciendo el mayor de los esfuerzos por resucitar al peso, pero nuestra moneda ya no se levanta del piso ni con el chicle que masca ese esférico pitcher cobrador de impuestos: está out, ponchado. Al lanzar la bola, pareciera que Carstens se mueve en cámara lenta, cuadro por cuadro, con todas sus carnes tambaleándose por los aires gelatinosamente, y el sudor corriendo por su frente y evaporándose como dólares en subasta, pero en realidad, es lo más rápido que puede moverse el secretario de hacienda. El dólar ya se voló la barda, toda la banca de los espurios de los pinos sufre cuando además el umpire Slim canta con saña cada strike.
Recuerda Carstens un poco al toro Valenzuela, aunque más bien en este caso sería buey.
Esa foto va a ser el tema de muchos cartones esta semana.
Si usted amigo lector sacatrapero, hubiese estado en el Foro Sol,
¿qué le habría gritado al secretario?
Quizá algo así:
¡A ese pelotero le faltan pelotas!.
¡Ahí te va un tsunami de mentadas de madre!
¡No te hagas bolas pitcher!.
¡El pitcher se comió todas las bases!
¡Que lo ponchen, que lo ponchen, que lo ponchen!.
HELIOFLORES, EN EL UNIVERSAL
ROCHA, EN LA JORNADA
HERNANDEZ, EN LA JORNADA
¡Qué bonita foto! Nótese el dramatismo que refleja el rostro del secretario al realizar el lanzamiento, pareciera que estuviera haciendo el mayor de los esfuerzos por resucitar al peso, pero nuestra moneda ya no se levanta del piso ni con el chicle que masca ese esférico pitcher cobrador de impuestos: está out, ponchado. Al lanzar la bola, pareciera que Carstens se mueve en cámara lenta, cuadro por cuadro, con todas sus carnes tambaleándose por los aires gelatinosamente, y el sudor corriendo por su frente y evaporándose como dólares en subasta, pero en realidad, es lo más rápido que puede moverse el secretario de hacienda. El dólar ya se voló la barda, toda la banca de los espurios de los pinos sufre cuando además el umpire Slim canta con saña cada strike.
Recuerda Carstens un poco al toro Valenzuela, aunque más bien en este caso sería buey.
Esa foto va a ser el tema de muchos cartones esta semana.
Si usted amigo lector sacatrapero, hubiese estado en el Foro Sol,
¿qué le habría gritado al secretario?
Quizá algo así:
¡A ese pelotero le faltan pelotas!.
¡Ahí te va un tsunami de mentadas de madre!
¡No te hagas bolas pitcher!.
¡El pitcher se comió todas las bases!
¡Que lo ponchen, que lo ponchen, que lo ponchen!.


